"Me dijeron que necesito una endodoncia" es una frase que a muchos les da miedo. La fama del tratamiento de conducto viene de hace décadas, pero hoy la realidad es otra: la endodoncia se hace con anestesia local y, durante el tratamiento, no debería doler. De hecho, lo que duele es el diente enfermo; la endodoncia es justamente lo que quita ese dolor.
Dentro de cada diente hay un tejido blando, la pulpa, que conocemos como "el nervio". Cuando una caries profunda, una fractura o un golpe llegan hasta ella, la pulpa se inflama o se infecta. En la endodoncia se retira ese tejido dañado, se limpian y desinfectan los conductos por dentro de la raíz y se sellan, para que el diente siga funcionando sin dolor y sin infección.
No debería. Antes de empezar adormecemos la zona con anestesia local, igual que para una tapadura. Lo que se siente es presión, vibración y la sensación de tener la boca abierta un buen rato, pero no dolor. Si en algún momento sientes molestias, se puede reforzar la anestesia.
En algunos casos, cuando el diente está muy inflamado, la anestesia cuesta un poco más en hacer efecto. Por eso no conviene esperar a que el dolor sea insoportable para consultar.
Es normal sentir una sensibilidad leve al morder durante algunos días, que se controla con analgésicos comunes. Si la molestia aumenta en vez de disminuir, o aparece hinchazón, hay que volver a control.
Algunos dientes se tratan en una sesión y otros necesitan más, según cuántos conductos tengan y si hay infección.
Si el dolor es intenso, podemos hacer una trepanación de urgencia ($45.000): retiramos el nervio inflamado para aliviar el dolor ese mismo día y dejamos el diente preparado para terminar la endodoncia en otra cita. Atendemos urgencias en horario hábil y previa cita, y normalmente hay hora el mismo día. Revisa cómo pedir una hora de urgencia dental.
Sacar un diente parece más rápido y más barato, pero tiene costos después: los dientes vecinos se mueven, cuesta más masticar y, para reemplazarlo, se necesita un implante o un puente, que valen bastante más que una endodoncia. Siempre que se pueda, conservar tu diente natural es la mejor opción.
Después de una endodoncia el diente queda sin infección, pero más frágil. Para que no se fracture, hay que hacer la restauración definitiva idealmente dentro de los 7 días siguientes. Según cuánto diente sano quede, puede ser una resina, una incrustación (desde $196.000) o una corona (desde $295.000).
En Clínica Dental Dalí la endodoncia tiene un valor desde $135.000, según el diente y su complejidad; las muelas tienen más conductos que los dientes de adelante. Puedes pagar con hasta 12 cuotas sin interés con tarjeta de crédito o con el crédito de salud Caja Los Andes, y completamos tu formulario de reembolso de Isapre o seguro complementario.
Los tratamientos de conducto los realiza la Dra. Belén Rojas, especialista en endodoncia. Agenda tu evaluación en nuestra clínica en La Florida, a media cuadra del Metro Bellavista. Conoce más en nuestra página de endodoncia en La Florida.